Por Magali de miituo


¿Quién de nosotros no recuerda los días de juventud? Aquella época donde no tenías más preocupaciones que ir a la escuela, sacar buenas calificaciones y dejar que nuestros padres se encargaran de todo lo demás. Sin duda, en algunos momentos de nuestra adultez, los añoramos mucho.


Y es que ser adulto no solamente se trata de tomar nuestras propias decisiones, sino de hacernos responsables de ellas también. Además, están también las preocupaciones. ¿Has pensado qué pasaría con tu familia si tú llegaras a faltar?, ¿cómo podrían hacerle frente a gastos funerarios o para pagar algunas deudas? Por eso hoy en miituo no queremos hablarte de seguro por kilómetro recorrido, sino de otro tipo de protección: el seguro de vida. Sigue leyendo para enterarte de qué es, para qué sirve y cómo funciona.

¿Qué es un seguro de vida y para qué sirve?

Al igual que un seguro de auto, el seguro de vida se trata de un contrato que firmas con una compañía aseguradora, en el que se establece que ellos brindarán una indemnización a tu familia (comúnmente) después de que llegue el momento de tu muerte; a cambio, tú estás obligado a pagar una prima de seguro (casi siempre de forma anual).


La utilidad de estos productos financieros es muy grande. Con ellos, básicamente tú pagas un servicio con el que proteges de forma económica a tu familia en caso de que tú faltes. Con el dinero de la indemnización, tu familia podrá pagar algunas de las deudas que tú hayas contraído (en caso de que así sea) o podrían, incluso, proteger su futuro, sobre todo si tú eres el sostén principal de tu casa.

¿Cómo funcionan los seguros de vida?

Al igual que que otro tipo de seguros, para acceder a la protección de un seguro de vida, lo primero que tienes que hacer es cotizar seguro con la compañía de seguros de tu preferencia )recuerda que es mejor que cotices con varias aseguradoras hasta encontrar la póliza de seguro que se adapte mejor a ti y a tus necesidades.


Una vez que hayas realizado tu cotización, la compañía te brindará una tarifa (prima) que tendrás que aceptar y pagar para poder comenzar a recibir la protección del seguro. Luego de esto, se emitirá tu póliza (el contrato) en donde se estipulan a detalle las cláusulas del seguro; es decir, lo que la aseguradora te ofrece en sus coberturas de seguro y lo que tú debes pagar a cambio.


Aunque existen varios tipos de seguro de vida, los más comunes son los dos siguientes que te explicamos a detalle:


  • Seguro de vida ahorro. Con este tipo de protección, además de pagar la prima establecida, pegas una pequeña suma más con la que vas ahorrando durante todo el tiempo que dure la póliza. Este ahorro se entrega a ti o a tu beneficiario una vez que se venza el periodo de tiempo establecido en el contrato, o bien, en caso de que fallezcas. También es muy común que este tipo de seguros, además del ahorro, entreguen una indemnización, por lo que la suma que recibirían tus beneficiarios, sería más alta.
  • Seguro de vida riesgo. Con este tipo de protección, las únicas personas beneficiadas serán, valga la redundancia, quienes estipules como beneficiarios. Con este seguro tú no ahorrarás ninguna cantidad y, por tanto, tampoco recibirás ni un peso; solamente tus beneficiarios recibirán una cantidad de dinero solamente en caso de que mueras. Esto significa que en este tipo de seguro de vida, al contrario que otros tipos, como el seguro de gastos médicos, por ejemplo, el contratante no se beneficia.

  • Sin duda, contar con una protección de este tipo es algo más que un lujo; es muy necesario para tener a la tranquilidad de que podremos cuidar de nuestras familias incluso después de nuestra muerte. ¿Crees que un seguro de vida es una buena opción para ti? Cuéntanos en los comentarios.