Los factores biológicos, sociales y psicológicos son determinantes para la salud mental de una persona. Y a pesar de que es un derecho constitucional, es cierto que hay múltiples factores fuera de nuestro control, por ejemplo, la exclusión social, experiencias de vida, antecedentes familiares, entre otros. A continuación, te compartiremos algunas señales de advertencia de que tu salud mental no está al cien:
- Dejar de hacer cosas que te gustan.
- Alteraciones del sueño.
- Fatiga.
- Falta de energía.
- Incapacidad para afrontar los problemas de la vida diaria.
- Aislamiento social.
- Debilitamiento del sistema inmunitario.
- Estado de ánimo que interfiere en las actividades diarias.
- Ansiedad.
- Sentimientos de desesperanza.

Índice de contenidos
¿Cuál es la importancia de la salud mental?
- Influye en tu salud física.
- Determina cómo te relacionas con los demás.
- Tiene incidencia directa en tu pensar, sentir y actuar.
- Es necesaria para alcanzar tus objetivos.
- Te ayuda a sobrellevar situaciones de estrés.
- Influye en tu productividad.
- Es la base del bienestar.
- Te permite reconocer tus habilidades.
¿Cómo puedo cuidar mi salud mental?
En miituo, tu seguro de auto por kilómetro, te daremos unos consejos para trabajar y cuidar tu salud mental:
- Aliméntate sanamente. Hay alimentos como: vegetales de hoja verde; bayas como arándanos o fresas; pescados, mariscos; nueces, almendras y pistaches cuyo consumo está relacionado con una mejor salud cerebral. ¡Consume más de estos alimentos!
- Haz ejercicio. Al ejercitarte, aumenta la formación de nuevas neuronas. Además, reduce el estrés, la ansiedad y la depresión.
- Elige entornos en los que te sientas cómodo y valorado. Procura espacios en los que te encuentres a gusto realizando tus actividades diarias.
- Respeta tus horas de sueño. Dormir fortalece las conexiones neuronales y es fundamental para mejorar tu capacidad intelectual.
- Medita y pon en práctica técnicas de relajación. La meditación puede provocar cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la empatía y el estrés.
- Mantén el contacto con tus seres queridos. No olvides que tus amigos y familia son tu red de apoyo más cercana y que siempre están a un mensaje de distancia.
- Reta a tu cerebro con actividades como juegos de destreza, ejercicios mentales, crucigramas, ajedrez, entre otros. Toda actividad estimulante ejercitará tu mente.
- Dedícale tiempo a tus hobbies y haz cosas que te hagan feliz. Realizar tus actividades favoritas, te hará sentir mejor. No olvides que, dedicarte tiempo a ti mismo, es una forma de cuidarte.
- Establece metas realistas y crea tus propósitos de vida. Tener objetivos claros te hará sentirte motivado a cumplirlos y estarás orgulloso al lograr cada uno de ellos.
- No ignores tus sentimientos ni emociones. Todas tus emociones son válidas y te enseñan algo. ¡Pon atención a cómo te sientes cada día!
- Presta atención a todas las cosas buenas que te rodean. Ser agradecido te llevará a darte cuenta de todo lo que posees y a saber que eres afortunado.
- Fomenta el hábito de la lectura. Leer reduce el estrés y previene el deterioro cognitivo. Y además, ¡nunca te cansarás de un buen libro!
Está bien pedir ayuda
Recuerda que, cuando lo que sientes interfiere de manera negativa en tu día a día y te impide realizar tus actividades diarias, es momento de pedir ayuda. Busca ayuda con profesionales de la salud. La escritora española Almudena Grandes tiene una frase que lo resume perfectamente: “Hay que ser muy valiente para pedir ayuda, ¿sabes? Pero hay que ser todavía más valiente para aceptarla”.
